AQUEL PLUMERAZO DEL TATA EN EL MADISON

Hace exactamente una década, Carlos Baldomir daba una de las más grandes sorpresas de la historia (figuraba 16-1 aabajo en las apuestas) y le quitó a Zab Judah el título welter CMB tras vencerlo en fallo unánime (1115-113, 115-112 y 114-113) en el Madison Square Garden de Nueva York. Este es el recuerdo de Enrique Martín desde su libro, Narices Chatas.

box

La faena de Baldomir cumplida; se sentía campeón tras la última campana.

Parece una historia del viejo cine complaciente y edulcorado. Ese tiempo en que –por lo menos en la pantalla podían y debían ganar los buenos contra la adversidad y los pronósticos bajoneantes, contra el lugar y el día equivocado, la portación de raza o, simplemente, el correcto y normal curso de las cosas, que siempre que pueden salir mal, salen mal. Ese cine estaba para eso, para soñar que otra campana podía replicarle a un pobre en el plano inclinado de la justicia, ciega e incapaz de ver películas.

No es muy tarde en el restaurant Gianni, calle 63 y Avenida 3 de Manhattan, corazón de la gran manzana neoyorquina, cerca del legendario Madison Square Garden que, aunque remozado, sigue convocando al estrellato. Allí, treinta años antes, Carlos Monzón venció a Tony Licata y hoy, otro santafesino tan humilde y tan de Colón y tan sin crédito previo como el primer Carlos, se burló del azar y las apuestas (estaban 16-1 abajo); ignoró las leyes escritas que condenan a los débiles fuera del cine; dejó un momento entre paréntesis las reglas de la lógica y se alzó con la corona mundial del peso welter, nada menos. Y fue allí, en el Madison, justo once años después del adiós anticipado de Monzón.

Carlos Baldomir, 34 años, el Tata, el vendedor de plumeros, el padre de cuatro hijos y tutor de una hermana menor con poca suerte; el gitano que pasó sus rústicos puños y su caprichosa voluntad desde el barrio natal de Los Hornos hasta la estación terminal de la celebridad. Viajero de la clase en que se pueda; visitante en todos los rodeos; ajeno a la memoria de la prensa, estuvo casi siete años sin perder (20 peleas) hasta aterrizar en el Garden con la ciencia y la cábala del viejo Brusa (83 años), con Lemos, con Artuccio, con la rojinegra de Colón, con los plumeros. Estaban todos los talismanes y estuco también la varita de Carlos para destronar al temible Zab Judah mediante el ¡unánime! fallo de los jurados.

Y Baldomir se sintió Rocky en el cine. Pero era cierto, y ahí nomás ofreció la cara lastimada a las cien estrellas del ring side, y pensó cómo sería la cama en un hotel de cinco estrellas y en el techo azul de los más pobres, ese que muestra millones de lucecitas a los que viven o saben cómo es vivir a la intemperie en la Avenida 3 de Manhattan, en cualquier vereda del barrio Sargento Cabral de Santa Fe o en el sueño cinematográfico del elegido, que le pasa el plumero al cielo de su noche, antes de tocarlo con las manos.

 

La pelea completa en cinco links. El primero de la TV estadounidense (6 rounds iniciales). Los restantes, la inolvidable transmisión de Osvaldo Principi y Julio Ernesto Vila.
https://www.youtube.com/watch?v=gY11NT_34h0
https://www.youtube.com/watch?v=NzUg-vRgYLM
https://www.youtube.com/watch?v=BwL9w1NsVoo
https://www.youtube.com/watch?v=YudMw1Vgvcs
https://www.youtube.com/watch?v=RXTnpK2oKsY

ENRIQUE MARTÍN

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s