LA NOVELA DE NARVÁEZ

Omar Narváez puso en duda que pelee en la eliminatoria por el título gallo FIB y no sabe si cuelga los guantes porque tiene deudas con su promotor. ¿Merece vivir este presente un boxeador con 32 peleas mundialistas en la mochila y que debió haber recibido más de un millón de dólares en su carrera?

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Narváez dice que le debe plata a su manager por gastos de entrenamiento.

Las aspiraciones de Omar Narváez de calzarse la tercera corona en diferentes divisiones se van apagando. El chubutense (excampeón mosca y supermosca OMB) debía enfrentarse inicialmente al invicto puertorriqueño Emanuel Rodríguez el viernes 13 de enero, en Puerto Madryn, para una eliminatoria que determinaría al retador del inglés Lee Haskins, campeón gallo FIB, pelea que se debió suspender por una lesión ocular menor del patagónico sumada a supuestos problemas organizativos con el canal emisor del combate.

Osvaldo Rivero, manager de Narváez, había ganado el derecho de realización de ese enfrentamiento al ofrecer un total de 126.101 dólares en la subasta pública realizada en octubre en Nueva Jersey, de los cuales el 60% le correspondía a Narváez (u$s 75.661 dólares) y el boricua se quedaba con el resto. Juan Orengo, manager de Manny Rodríguez, movió sus contactos con Al Haymon y logró ubicar la pelea en la velada que se celebrará el 4 de marzo en el Barclays Center de Nueva York con la unificación welter AMB-CMB entre los estadounidenses Keith Thurman y Danny García como pelea estelar.

El miércoles último, Narváez pateó el tablero y declaró a FM Tiempo de Trelew que no sabía si se presentaría al combate y que está evaluando el retiro (oír entrevista en este link). La razón que esgrime El Huracán es falta de recursos: “Al no recibir ayuda importante para la preparación, eso ya me desmotiva, el trabajar sabiendo que voy a ir a pelear en una pelea sumamente importante y para la que me vengo preparando hace mucho tiempo. Para subir al ring, ir a cobrar y bajar con los números en cero, para eso prefiero hacer otra cosa. (…) También quedaría en deuda con Osvaldo Rivero. Hace varias peleas que vengo quedando en deuda con Rivero porque prepararse para que yo pueda estar metido en los primeros lugares del ranking conlleva un cierto nivel de preparación y gastos de entrenamiento y suplementación”. Resulta paradójico que el boxeador, quien debería recibir una paga del empresario por el combate, le deba dinero por su preparación.

Narváez es uno de los tres boxeadores que más peleas por títulos del mundo celebró en la historia con 32, sólo detrás del mexicano Julio César Chávez (37) y el yanqui Bernard Hopkins (33). Sin haber protagonizado grandes escándalos y sin gustos extravagantes (cría perros que también le significan un ingreso extra y aficionado a las carreras de motos zonales), ¿merece estar sufriendo tales problemas económicos que lo obliguen a declarar: “No puedo estar pensando que voy a entrenar y qué van a comer mis hijos al mediodía o de qué manera consigo plata”? Además de las bolsas de pelea, el chubutense Narváez fue apoyado durante mucho tiempo con becas y aportes de gobiernos provinciales y municipales, ayudas que habrían menguado y que provocaron el problema financiero al que apunta el pugilista.

¿Cuánto recaudó Narváez en su carrera? La fragilidad documental sólo permite especulaciones. Y si bien la mayoría de sus peleas titulares fue en suelo local, ante rivales que no garantizaban pagas astronómicas, ocho de sus combates mundialistas se realizaron fronteras afuera en donde consiguió bolsas acordes a su linaje. Reportes periodísticos de la época marcan que en cada una de sus tres excursiones a Francia entre 2003 y 2007 debió recibir una paga que rondaba los 100.000 euros en cada una. En su caída ante el filipino Nonito Donaire en 2011 fue el mismísimo Bob Arum (organizador de la velada en el Madison Square Garden) quien confirmó una paga de un cuarto de millón de dólares. Y fuentes japonesas cifran en 300.000 verdes los recibidos por su caída ante Naoya Inoue, en Tokio, a fines de 2014.

Sopesando sólo esas cinco presentaciones se ronda el millón de dólares. ¿Todo lo recaudado llegó a manos del boxeador? Tal vez una anécdota ayude a entender un poco más. “En Nueva York me pagaron medio millón de pesos”, le confesó Narváez a un íntimo tras la pelea ante Donaire. Con un dólar blue que rondaba los cinco pesos en aquel entonces, es claro que a las arcas del patagónico llegó menos de la mitad de lo que le había dispensado Top Rank.

ERNESTO RODRÍGUEZ III
@EPHECTO

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