LA POSVERDAD DE FAB, AIBA, APB Y WSB

Brillante investigación de Andrés Mooney develando las incoherencias de FAB y AIBA con el manejo y consideración de las peleas realizadas en los certámenes de APB y WSB. Así, Alberto Melián no estará haciendo su debut profesional el próximo 16 de diciembre y Yamil Peralta tendría un récord pro negativo.

0000

Según quien cuente, Melián hará el 16/12 su primera, séptima o 16ª pelea pro.

 

Dependiendo del criterio que se tome, el próximo 16 de diciembre Alberto Melián hará su séptima, decimosexta o primera pelea profesional. Al cordobés, dos veces olímpico en la categoría pluma, se lo promociona en su supuesto debut absoluto como púgil pago ante el salteño Diego Santillán, excampeón argentino y sudamericano peso gallo.

Sin embargo, su pasado compitiendo en los certámenes profesionales de AIBA divide criterios. Para la Federación Argentina de Boxeo (FAB), Melián realizó seis combates profesionales, pues esa es la cantidad de presentaciones que tuvo en la AIBA Pro Boxing (APB), en la que ganó cuatro combates y perdió dos. Para el prestigioso sitio FightFax -que provee de récords a las comisiones más importantes Estados Unidos-, en cambio, Melián tiene 15 peleas en el profesionalismo, con 12 triunfos (1KO) y tres reveses ya que suma las peleas hechas en APB y también las realizadas en la World Series of Boxing (WSB).
La posverdad que envuelve al boxeo doméstico pretendió instalar estos campeonatos de AIBA como exitosos, y la realidad les contestó con un baldazo de agua helada deportivo y económico: ninguno de los seis boxeadores clasificados a Río 2016 llegaron a los Juegos Olímpicos por esas vías, y ninguna de estas ligas le aportó un centavo a las arcas de la FAB.

Con el uruguayo Sampson Lewkowicz como su nuevo manejador, Melián, uno de los mejores aficionados argentinos en los últimos años (participó en los Juegos de Londres 2012 y Río 2016), le apunta al gran mercado estadounidense, donde entienden que debutó como púgil pago en diciembre de 2012, ocasión en la que hizo su primera pelea para la WSB.

Fight Fax -la empresa que es el contralor oficial de récords para todas las entidades regionales de EE.UU.- opera bajo la presidencia del porteño Aníbal Miramontes -quien también es encargado de rankings de la Federación Internacional de Boxeo (FIB)-. Su criterio no condice con la mirada de Osvaldo Bisbal, vicepresidente de AIBA, quien reconoció que “por esta temporada, la APB está postergada a nivel mundial. La próxima (temporada), se verá”, aseguró quien fuera presidente de la FAB por 24 años. Es que, con el arquitecto taiwanés Wu Ching-Kuo desplazado provisionalmente de la presidencia de AIBA por sospechas de corrupción, la APB, financiada exclusivamente por la entidad con sede en Lausana (Suiza), resulta inviable y, aunque podría desaparecer para siempre, sus consecuencias aún retumban en Argentina.

Según el propio Bisbal, la FAB considera todas las peleas de APB como profesionales, incluso las protagonizadas por quienes no tenían todavía una licencia de peleador rentado otorgada por la FAB. En cambio, para FAB las peleas de WSB no son profesionales con excepción de que el boxeador que combatiere en ella ya tuviera una licencia pro.

¿Qué implica esta consideración? El absurdo de que el bonaerense Yamil Peralta, uno de los mejores boxeadores amateurs de los últimos años, ostente para la FAB un hipotético récord negativo de seis derrotas. Así las cosas, el exolímpico en Londres 2012 y Río 2016 -donde logró sendos diplomas- haría su estreno en el profesionalismo convencional con números tan bajos que estaría al borde, incluso, de sufrir una cancelación temporaria de su licencia por baja performance.

Conviene recordar que, cuando surgió la APB en Argentina, Peralta era un verdadero diamante en bruto: tenía 23 años, marchaba invicto con ocho victorias en la WSB y venía de obtener la medalla de bronce en el Mundial de Almatý en 2013, además de ocupar la cuarta posición en el ranking mundial de AIBA.
Consultados, tanto el bonaerense Peralta como el paranaense Daniel Aquino aseguraron que fueron engañados y que, cuando les ofrecieron pelear para la APB, nadie les aclaró que esos combates serían anotados en sus licencias profesionales.

“No sabía lo de las peleas de la APB. La verdad, estoy muy enojado con lo que pasó, porque esas peleas me las ‘robaron’; la pasé mal”, se lamentó Peralta. “No tenía ni idea de eso”, agregó Aquino.

Bisbal aseguró que la APB “fue un negocio exclusivo de los boxeadores”, defendió la decisión de considerar estas peleas como profesionales y habló del futuro de AIBA.

-¿La FAB ganó dinero con la APB?
-No, no ganó ni un centavo. Fue un negocio exclusivo de los boxeadores, que cobraron un excelente dinero por pelea: mínimo, 4.000 dólares cada uno. Y en cuanto a la WSB, siendo boxeadores amateurs, la FAB les daba un mínimo de 3.000 pesos por pelea, y esa fue una inversión de la FAB que implicó puras pérdidas que fueron disminuidas por el apoyo del Enard y los promotores locales.
-¿Por qué la FAB considera a la APB como una competencia profesional, y no aplica el mismo criterio con la WSB, donde los amateurs conservan su condición pese que, al igual que en la otra liga, podían participar boxeadores profesionales?
-Porque la WSB es una competencia amateur y la APB, una profesional. Sólo que algunos mal informan y argumentan que pelear a cinco rounds significa (boxeo) profesional y, la verdad, quisiera saber dónde está escrito eso. Debe recordarse que, en el pasado, se peleaba a cinco y hasta a seis rounds en AIBA. Por otro lado, las que definen las reglas son las instituciones; después, podrán gustar o no. En 20 días, la FAB va a emitir un comunicado al respecto.
-Con la APB, AIBA quería competirles a la AMB, el CMB, la FIB y la OMB. ¿Va a insistir (AIBA) con la intención de meterse de lleno en el profesionalismo?
-Son cosas que estamos definiendo. El presidente de AIBA fue suspendido y ahora hay un presidente interino, por lo menos, hasta enero, donde tendremos un congreso extraordinario en Dubái para ratificar lo hecho hasta ahora y realizar modificaciones en el estatuto. Luego, en noviembre, haremos el congreso ordinario de elecciones. Todo eso, si la Corte suiza donde está siendo tratado este caso de Wu no falla en contra.

Al menos hasta hace poco, la AIBA Pro Boxing fue una liga profesional clasificatoria a los Juegos Olímpicos que contempló peleas a seis y ocho rounds, e incluyó a los ocho mejores amateurs del mundo de cada categoría y a profesionales con menos de 20 combates. Hasta hace no mucho tiempo, el glamour y las promesas de salvación resultaban creíbles. El coqueto festival inaugural que en noviembre de 2014 aterrizó en Bariloche -con Bisbal sentado en el ring side, y con parte de la prensa especializada alojada en el lujoso Hotel Panamericano- y trajo por primera vez la APB a la Argentina, parece lejano. Aquel brillo se destiñó y, hoy, esta competencia no sólo es una incógnita, sino que deja un sabor amargo, difícil de digerir por buena parte de los argentinos que pelearon bajo su órbita.

ANDRÉS MOONEY (A LA VERA DEL RING)
@ANDRESMOONEY

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s