SUDAMERICANO BIS

El sábado 26 de enero se presentó por primera vez en la TV argentina un combate por el título Sudamericano CMB, una faja secundaria que viene a duplicar la corona más importante de la región, tal como sucediera a comienzos de la década del 90. El cordobés Carlos Capelari, quien fue noqueado en el primer round por el uruguayo Amílcar Vidal, no contaba con los antecedentes reglamentarios para pelear a diez asaltos.

000

En su primera pelea a diez rounds, Vidal se quedó con el cinturón Sudamericano CMB.

Recordaba en la intimidad el memorioso Julio Ernesto Vila que allá por 1990, José González –por entonces presidente de la Federación Argentina de Box (FAB)–, secundado por un tal Daniel Gómez, deseoso de hacerse unos pesos extra consiguió dividir el título Sudamericano fiscalizado por la Confederación Latinoamericana de Boxeo (CLAB) –que se disputaba desde 1910 y sólo podían pelear por él campeones nacionales– y establecer una segunda faja subcontinental, la de la Federación sudamericana de Boxeo (Fesubox), tal como se llamaba el bloque interno del Consejo Mundial de Boxeo que reunía a las federaciones del área. Hasta ese momento la corona Sudamericana tenía tal valor, que su poseedor era considerado para entrar al top ten mundial. Y hubo casos extremos como el del gran Pascual Pérez, quien, por no tener rivales de fuste, nunca pudo combatir por él y recién se lo reconoció, post mortem, en abril de 2004.

La aparición de la faja secundaria Fesubox duplicó la oferta y, para llenar vacantes, se permitió que aspiraran al cinturón los ranqueados en los escalafones nacionales, lo que degradó la seriedad de ambos títulos. Recién se unificaron en 1994, a partir de una disposición firmada por Osvaldo Bisbal –sucesor de González en Castro Barros 75–, aunque el Sudamericano estaba herido de muerte ya que por esa época habían comenzado a celebrarse en nuestro país los primeros combates por el Fedelatin AMB (cuya existencia se remitía a 1973) y, desde allí, florecieron los títulos Mundo Hispano, Latino y similares, más aptos para escalar posiciones en los escalafones de las cuatro entidades principales.

Sin embargo, seguía la tentación de resucitar el Sudamericano bis. El 25 de marzo de 2011 fue el panameño Alberto Guerra quien lo reflotó, autorizando el choque entre los colombianos Luis Meléndez y Devis Pérez en Cartagena, en el peso gallo, y, ocho días más tarde y fuera de toda lógica, el cruce entre el francés Johann Duhaupas y el boliviano Saúl Farah en Panamá, por el cetro Sudamericano CMB pesado. A partir de allí, el dirigente istmeño movió por los países del Pacífico aquel cinturón conocido como Fesubox y, desde 2014, como Feconsur, ya que la entidad fue rebautizada como Federación Continente Sur en la convención del CMB realizada en Las Vegas.

La verdadera novedad se dio el sábado último ya que el Sudamericano bis hizo su debut en el Río de La Plata, en una velada emitida por TyC Sports –socio televisivo de la Federación Argentina de Box (FAB) en el último cuarto de siglo–, con un choque celebrado en Montevideo (Uruguay) entre dos novatos pesos medio. De hecho, tanto para el local Amílcar Vidal como para el cordobés Carlos Capelari era su debut en un combate a diez asaltos. Y Capelari no debería haber sido autorizado por la FAB a pelear esa distancia ya que no cumplió con los requisitos del artículo 17 del reglamento profesional puesto que para haber podido combatir a tal distancia debía haberse presentado, antes, en tres peleas de ocho asaltos, cosa que jamás sucedió (fue programado siete veces a cuatro y dos, a seis). El hecho se le escapó al siempre eficiente Roberto Rilo, presidente de la Comisión de Boxeo Profesional de la FAB quien fiscalizó el combate.

La contundente victoria en un round de Vidal le otorgó un cinturón de escasa validez, más allá que en su promotora y la prensa afín de su país intenten ubicarlo en la misma lista de campeones que inauguró en 1917 el inmortal Angelito Rodríguez al ceñirse la faja mediopesada.

La velada en el coqueto salón de fiestas del hotel Radisson Victoria Plaza contó con otra particularidad estadística: un título argentino celebrado en tierras uruguayas, el séptimo. Una lista que se inició con los dos choques inaugurales del cinto argentino en 1915 entre el francés Gustave Leneve y el irlandés Willie Gould en la Plaza de Toros Real de San Carlos, en Colonia –cuando el pugilismo estaba oficialmente prohibido en Buenos Aires–, sin decisión el primero (14 de marzo) y KOT18 para Leneve 14 días más tarde para ceñirse la corona argentina pesada con sólo 63 kilos (su rival pesaba 57,300). La situación volvió a darse en 1999: el 20 de noviembre, Horacio Chicagual KOT9 Adrián Ochoa en el Radisson para ganar el cetro mosca. Un año más tarde, el 8 de noviembre, en el mismo escenario, Ramón Brítez GP12 Ramón Moyano y retuvo el mediano. El tercer combate en el céntrico hotel uruguayo se realizó el 24 de mayo de 2003: Hugo Garay KOT1 Héctor Sotelo, quien había perdido el título en la balanza, para coronarse campeón nacional mediopesado. La última de la lista en tierras orientales, hasta aquí, fue el 29 de septiembre de 2009 en Paysandú: Jonathan Barros superó por descalificación en el 4º asalto a Pastor Maurín y se quedó con la faja pluma vacante.

Esta vez, el cordobés José Matías Romero (21-0, 7KO) GPu10 al catamarqueño Javier Herrera (16-3, 8KO) para mantener la corona argentina superpluma y el título Latino que reconoce la FIB.

ERNESTO RODRÍGUEZ III
@EPHECTO

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s